Copyright © World Mission Society Church of God. All Rights Reserved. Habiendo yo sido ciego, ahora veo. Las personas ciegas, que siempre han vivido con deficiencia visual, conocen el valor de poder ver, mejor que nadie, pero aquellos que siempre han sido capaces de ver todo desde su nacimiento, no pueden comprenderlo por completo. ¿Qué sucedería si de pronto, un hombre que ha vivido en la completa oscuridad, recobra la vista para poder ver el mundo claramente? En ese momento, estaría tan alegre que no podría expresarlo con palabras. Lo mismo sucede con nosotros. Nuestras almas deben de haber saltado de alegría y desbordado gratitud cuando encontramos a Dios y cuando nuestros ojos espirituales fueron abiertos para ver la verdad. Sin embargo, como siempre vemos y escuchamos las palabras de la vida, todo se vuelve rutinario con el paso del tiempo. Mientras recorremos el camino de la fe, a veces olvidamos dar gracias a Dios por las bendici...